¡Dios ayúdame!

Esto que me está pasando me tiene preocupado, no sé qué hacer, estoy cada vez más indiferente a tu servicio, yo un día te hice una promesa, que te serviría por siempre. Te fallé, no lo estoy haciendo.Foto: pinterest

Esto que me está pasando me tiene preocupado, no sé qué hacer, estoy cada vez más indiferente a tu servicio, yo un día te hice una promesa, que te serviría por siempre. Te fallé, no lo estoy haciendo, me siento vacío, lleno de tristeza, no soporto está situación, me estoy muriendo cada día más, por más que quiero levantarme no he podido, sin ti reconozco que no soy nada, y nada de lo que hago tiene ningún sentido. Si esta situación sigue, sin tu presencia definitivamente, no quiero que eso pase. Ayúdame te lo suplico”.

¿Alguna vez has sentido esto? son palabras que salieron de lo más profundo de mi corazón. Si estás en esta misma actitud, sólo te digo una palabra: ¡Esfuérzate! sólo de esta manera saldrás de ese estado. Yo al principio no lo hice, y por esta causa mi situación empeoraba cada día, le echaba la culpa de lo que me pasaba a las personas, pero la palabra es clara cuando dice: todo tiene su tiempo. No permitas que nada ni nadie te saque de los caminos que conducen a la vida eterna, ¿acaso es más importante para ti el fracaso que la victoria? reacciona y levántate, no le regales todo lo que Dios te ha dado al diablo, no desperdicies tu tiempo en lo que no vale la pena, ¡esfuérzate!

Tú puedes, ¡ánimo! eres más que un vencedor, no sólo eres un ganador, eres más que es. Eres la creación más perfecta hecha por un ser superior, Dios. Vales tanto para Dios que no escatimó ni negó a su propio hijo, como dice la palabra: porque de tal manera amo Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito para que todo aquel que en el crea, no se pierda más tenga vida eterna. (Juan) ¡Vida eterna! ¡vida! no la pierdas, reacciona y levántate, estando con el señor no tienes nada que perder, es mas todo es ganancia y no pierdes nada. El señor te quita muchas cosas para darte unas mejores, y a veces te hace esperar, porque te está preparando para que recibas lo que te prometió, vamos, no te dejes engañar.

Sírvele, desgasta tu vida en él, muérete por servirle y por estar en su presencia. Toma tu cruz cada día y síguelo, síguelo con todas tus fuerzas. Amalo, ámalo con todo tu corazón, enamórate del, él es real, está a tu lado, nunca te ha dejado. Te lo estoy diciendo yo, que siento su presencia a pesar de que estoy alejado de sus caminos ¿y sabes por qué no me ha dejado? porque me ama con un amor que no es de este mundo. Un amor infinito, supremo, puro, un amor que me lo da no por lo que soy, sino por lo que es. EL es amor, la esencia del amor es Dios.

¡Gloria! Dios mío, ¿qué es esto que siente mi corazón? pues es tu amor. Que mi Dios te bendiga y te guarde.

Autor: Pedro Manjarrez