En Japón convierten manzanas en obras de arte comestibles

Estas obras de arte comestibles son parte de una antigua y tradicional técnica japonesa denominada “Mojie Ringo”,la cual aprovecha el sol para crear manzanas decorativas con mensajes y símbolos de buena fortuna y prosperidad, que se dan como obsequios en fechas especiales.

El proceso es bastante dispendioso, la preparación comienza en enero, con una operación de poda, para garantizar que las flores restantes reciban mucha luz solar. Luego, los productores usan varitas esponjosas para polinizar a mano cada una de las flores del manzano, y luego, una vez que las frutas comienzan a formarse, se cubren con bolsas de plástico de varias capas para protegerlas de las plagas y de la luz del sol, ya que básicamente implica privar a las manzanas de la luminosidad durante un período de tiempo lo que aumenta su fotosensibilidad.

Después se retiran las bolsas de plástico, y comienzan a producir antocianina, un componente que enrojece la piel, por ello, se debe aplicar plantillas con los mensajes y símbolos, cuando estén en crecimiento. Una vez lleguen a la etapa de cosecha se quitan para exponer la cáscara casi blanca debajo.

Las plantillas deben ser flexibles, porque las frutas continúan creciendo y, de lo contrario, los diseños podrían verse comprometidos. La técnica requiere de mucho trabajo y paciencia durante largos períodos de tiempo, y para muchos cultivadores el esfuerzo y la atención simplemente no valen la pena desde un punto de vista económico.

Es por eso que la vieja tradición se está desvaneciendo lentamente, con solo unos pocos huertos en la Zona de Aomori.