Enamorado de la vida

Imagen: Printerest

Cada mañana, doy gracias a Dios por el nuevo día. Porque creo que cada día voy a encontrarme con mis amigos, voy a saludar gente, a tomarme un café con alguien, a sonreír. Así esto no sea verdad en esta época de pandemia. Debo aguantarme esas ganas de reunirme con mis amigos a charlar al calor de un café como solía hacerlo antes.

Enamorado de la vida, porque la vida es bella y todo lo que hay alrededor me anima a hacer las cosas bien y a mejorar siempre. Porque creo que tengo mucho por hacer y además, hay elementos nuevos que le dan significado a mi vida. No puedo renunciar a hacer. Y es mi invitación a todos en este momento. Porque no es fácil quedarse en casa, encerrados. Muchos sienten como si fueran a desfallecer y dicen que no encuentran nada entre la sala, el comedor, la alcoba, el patio y el encierro se les hace demasiado problemático.

Porque aprovecho la tecnología, aprendo más, conozco cosas nuevas y procuro estar al día. Porque estamos en el siglo XXI y, aunque nací en el XX, aquí sigo vibrando y procurando nuevos logros. Eso mismo, deben aprovechar mis amigos, aunque sin exagerar. Se debe leer, escuchar música, películas, echar chistes, jugar, reír, vivir.

Enamorado de la vida, porque leo los correos y son muchos los que a diario recibo de amigos sinceros y personas que apenas conozco, pero alegran mis días. Amigos que se hallan lejos aparecen de repente con un “hola” y eso me satisface. Sé que están ahí.

Enamorado de la vida, porque al momento de escribir, escucho canciones alegres, sonidos hermosos y totalmente agradables al oído. No escucho noticias, ni quiero saber qué maldades hay en este momento. Solamente deseo que haya alegría y sonrisas.

Hay quienes hoy, dicen que se han levantado “con el pie izquierdo” y creen que el día es malo, perverso. Pero no es así. El día es bello y amable. Nosotros somos los que decidimos cómo lo vivimos. Y debemos hacerlo con mucha alegría, mucho ánimo y mucha fe. Levantarse, significa comenzar el día, sentir que se puede vivir. Soñar.

Enamorado de la vida, porque a diario, mis amigos me hablan y me dicen “Qué buena vida la tuya” “Qué vida tan dura la que llevas”. Y es cierto. Me encanta vivir la vida, sentir que todo es fácil, agradable, manejable, trato de no enojarme, trato de solucionar los problemas diarios, sin exasperarme. Trato de que no haya estrés en mi vida. Antes corría, me afanaba, me estresaba. Ahora, con calma tomo la vida, porque se debe vivir sin prisa, sin afanes, despacio y observando todo alrededor para disfrutarlo.

Por Manuel Gómez Sabogal