Humedales protegidos, tabla salvadora para la biodiversidad. Juanambú el primero.

Foto: Noticias Ya

Tras la firma del decreto de mayor edificabilidad en la ciudad por compensación ambiental, Villavicencio entra a ser pionera a nivel nacional en implantar medidas para que los humedales y otras zonas protegidas de la Capital del departamento del Meta entren a ser bienes públicos, pues la mayoría están en predios privados. 

El decreto firmado conjuntamente por la Alcaldía de Villavicencio y Cormacarena, permite que los constructores privados puedan acceder a este instrumento de planeación para adelantar los proyectos habitacionales entregando zonas de reserva y generando mayor área construida.   

Consultado sobre el particular el alcalde Felipe Harman, aseguró que la entrega de predios en compensación abre las puertas para que la ciudad tenga nuevos espacios ambientales para el disfrute de la comunidad, con áreas de senderismo, observación de aves, investigación científica y desarrollos urbanísticos que vayan de la mano con la conservación ambiental.   

Foto: Noticias Ya

El predio de conservación, con una extensión de 10 hectáreas ubicado en la hacienda Juanambú y que hace parte del plan parcial, es propiedad de la familia del conocido arquitecto Carlos Vicente Moreno, que ahora conjuntamente con la constructora Amarilo, proyecta adelantar un desarrollo habitacional en el área aledaña.      

Según el secretario de Planeación municipal, Mario Romero, devolverle las áreas protegidas a la ciudad es un gran logro para la ciudad, son caso 400 hectáreas de humedales que hoy se tienen identificados y la mayoría están en predios de particulares, donde a veces se hace difícil ejercer el control para su protección y evitar sean objeto de invasiones y construcciones ilegales.    

Por su parte el director de Cormacarena, Andrés Felipe García Céspedes, explicó que la corporación ambiental ha estado muy atenta al desarrollo del plan parcial Juanambú y el desarrollo de proyectos de vivienda que se adelanten en los alrededores de los tres humedales que existen en la zona como el Kirpas, el Pinilla y el Calatrava, para garantizar su conservación. 

El 28% de los suelos de la capital del Meta son áreas de conservación ambiental que debemos proteger dijo el director de Cormacarena y además al convertirse los humedales en propiedad del municipio, ya se pueden invertir recursos de la corporación en su conservación y mantenimiento, con la puesta en marcha de empleos verdes que den la oportunidad a las comunidades de trabajar y velar por su cuidado.  

Finalmente dijo el funcionario, que el decreto de edificabilidad, le permite al constructor construir en altura más pisos y más zonas de espacio público para la comunidad y sobre todo que los humedales y afluentes hagan parte del paisajismo urbano y no se les de la espalda como venía sucediendo a la fecha con muchos caños de la ciudad que se convirtieron en verdaderos basureros y focos de contaminación.